Los miedos nos
manejan desde pequeños.
Son como esa
sombra que nos acompaña.
Que nos guía.
Y cuando adultos,
notamos que si no nos dimos cuenta, el miedo nos ganò, por atropellamiento
diría.
Miedo a soltarnos
de las manos de nuestros padres, miedo a caminar, a crecer, miedo a la maestra
y la maestra miedo a no tener presupuesto.
Miedo a
conquistar a nuestra primer novia y ese ser,
miedo a que su
papá se entere.
Miedo en el examen,
miedo a fracasar.
Miedo a quedarme
sin trabajo, pero tambièn miedo a no encontrar trabajo, si no lo tengo.
Miedo a
emprender, miedo a crear, miedo a poder, miedo al placer.
La mayoría con
miedo a todo.
A la violencia en
casa, a la violencia en las calles,
al frío, al
calor.
Miedo al miedo.
Cómo no tener
miedo?
Pero si la propia
democracia tiene miedo a tener memoria, mientras la iglesia sigue teniendo
miedo a que la gente sea quien, como , cuando y porqué.
Parece que si no
hay miedo no hay vida.
Creo que en el principio del fondo es solo miedo a ser feliz, miedo a vivir.
Creo que en el principio del fondo es solo miedo a ser feliz, miedo a vivir.
_____________________________________________
No hay comentarios:
Publicar un comentario